viernes, 19 de julio de 2013

Tuberculosis
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa producida por el Micobacteryum tuberculosis. Normalmente afecta primariamente a los pulmones pero puede extenderse a otros órganos

ž  La enfermedad afecta los pulmones en la segunda fase de su desarrollo, y esto ocurre varios años después de la infección original
ž  El foco primario tiende a atacar los lóbulos inferiores de los pulmones, mientras que la infección secundaria afecta los segmentos superiores de estos órganos.
ž  Cuando esto sucede, si la enfermedad no es tratada, se forma cavernas en la parte afectada de los pulmones. En esta fase de la dolencia hay una gran cantidad de organismos tuberculosos en los esputos del paciente, que se convierte en nuevas fuentes de contagio. 

Causas
ž  Cualquier persona puede verse afectada por ésta infección, la enfermedad se propaga a través del aire mediante pequeñas gotitas de secreciones de la tos ó estornudos de personas infectadas de Micobacteryum tuberculosis.
ž  Para contagiarse de la tuberculosis debe de haber un contacto frecuente, familiar o una convivencia con personas infectadas. Es muy raro contagiarse de forma casual por un contacto esporádico en la calle
ž  Una vez que la bacteria se introduce en el pulmón se forma un granuloma que es la infección primaria de la tuberculosis, este proceso no produce síntomas y en el 95% de los casos se recupera solo sin más problema.
ž  La bacteria de la tuberculosis pasa así a una fase de inactividad encerradas en un granuloma. Si por cualquier causa (otras infecciones, SIDA, cáncer, estrés, etc...) las defensas del cuerpo se debilitan las bacterias se reactivan y se produce la enfermedad.
Clínicamente la tuberculosis se puede manifestar por signos y síntomas:
ž  Pulmonares. Se incluyen en este apartado la neumonía tuberculosa y la pleuritis tuberculosa.
ž  Neumonía tuberculosa: Puede deberse a primoinfección o a reactivación, aunque la infección primaria suele cursar con pocos síntomas.
ž  La clínica en la reactivación suele ser insidiosa, con febrícula y malestar general.
ž  Es frecuente la sudoración nocturna y la pérdida de peso. la neumonía tuberculosa es muy contagiosa, motivo por el cual los pacientes deben estar aislados durante 2 semanas desde el inicio del tratamiento.
ž  Pleuritis tuberculosa: Aparece generalmente en personas jóvenes y suele hacerlo de forma aguda y unilateralmente. El signo principal es un exudado en el espacio pleural. Característicamente en este exudado se puede detectar la enzima adenosin-desaminasa (ADA) elevada.
ž  Extrapulmonares. Pueden aparecer en el contexto de
ž  Tuberculosis miliar
ž  Reactivación de un foco pulmonar o
ž  En ausencia de enfermedad clínica pulmonar
ž  Tuberculosis meníngea: forma de meningitis bacteriana causada por Mycobacterium tuberculosis o más raramente Mycobacterium bovis.
ž  El organismo se asienta en las meninges, predominantemente en la base encefálica, y forma microgranulomas con posterior rotura.
ž  El curso clínico tiende a ser subagudo, que progresa en días. Los síntomas pueden ser: dolor de cabeza, rigidez de nuca, déficits neurológicos
ž  Tuberculosis oftálmica: infección tuberculosa del ojo, principalmente del iris, cuerpos ciliares y coroides.
ž  Tuberculosis cardiovascular: tuberculosis que afecta a corazón, pericardio o vasos sanguíneos.
ž  La pericarditis puede evolucionar a pericarditis constrictiva, hecho que lleva al uso de corticoesteroides en su tratamiento
ž  Tuberculosis del sistema nervioso central: tuberculosis del cerebro, médula espinal o meninges. Generalmente causada por Mycobacterium tuberculosis y más raramente por Mycobacterium bovis.
ž  Tuberculosis genitourinaria: causa habitual de piuria estéril (leucocitos en orina sin germen visible).
ž  El acceso de la infección al aparato genitourinario suele ser por vía sanguínea.
ž  Puede ser causa de esterilidad por afectación de los epidídimos en los hombres y de la trompas de Falopio en las mujeres.
ž  Tuberculosis osteoarticular: Tras una infección pulmonar el bacilo puede circular por el torrente sanguíneo hasta alojarse en algún hueso o articulación, se trataría así de una osteoartritis tuberculosa o tuberculosis osteoarticular.
ž  También puede aparecer osteomielitis tuberculosa sin afectación articular, aunque su frecuencia es baja.
ž  Teóricamente, la infección puede originarse por una herida producida por un objeto contaminado con el bacilo, si bien no está documentada ninguna por esta vía.
ž  Tuberculosis miliar: forma de tuberculosis debida a la diseminación sanguínea del bacilo, afectando a distintos órganos.
ž  Suele ocurrir en personas con grave alteración del sistema immune.
ž  Asimismo es más frecuente en ancianos. Clínicamente puede cursa con inicio agudo o insidioso.
ž  La sintomatología es dominada por fiebre y otros síntomas constitucionales.
ž  Para su diagnóstico deben practicarse alguno o todos los siguientes cultivos: esputo, orina, jugo gástrico o médula ósea.

Sintomas
ž  En principio el comienzo de la enfermedad suele ser con afectación pulmonar y los síntomas son:
ž  tos débil persistente
ž  fiebre de 38 ºC
ž  cansancio constante
ž  pérdida de peso
ž  sudores nocturnos
ž  pérdida del apetito
ž  Los síntomas pasan bastante desapercibidos excepto el gran cansancio que es llamativo.

Diagnostico
ž  Tras la sospecha por la cínica deben realizarse los siguientes estudios:
ž  Radiografía de tórax
ž  Cultivos de esputo
ž  TuberculinaBroncoscopia con aspirado de secreciones y cultivo.
ž  La exploración, inclusive la auscultación pulmonar, pueden ser anodinos.

Tratamiento
ž  Se utiliza una asociación de rifampicina, isoniazida y pirazinamida durante un año.
ž  Pueden sustituirse alguno de ellos por alternativas pero la mala asociación o el mal cumplimiento del tratamiento es causa de las peores complicaciones de la tuberculosis.
ž  Con el tratamiento adecuado la tuberculosis se cura y el paciente se recupera totalmente.
ž  Los antituberculostáticos se clasifican en 2 grupos en función de su eficacia, potencia y efectos secundarios:
ž  Fármacos de primera línea: isoniacida, rifampicina, pirazinamida, etambutol o estreptomicina
ž  Fármacos de segunda línea: como la cicloserina, etionamida, ciprofloxacino, etc. Se utilizan en los casos de tuberculosis resistentes o cuando los de primera línea producen efectos secundarios. Aun así su uso tiene mal pronóstico. Debido a la TBC inrresistible

Pirazinamida.
ž  Es bactericida en el pH ácido intracelular y en las zonas de inflamación aguda.
ž  Es muy eficaz durante los dos primeros meses de tratamiento, mientras persiste esta inflamación aguda.
ž  Su uso permitió acortar la duración de los regímenes terapéuticos, y hace menos probables las recaídas.
ž  También es efectiva en dosis única diaria, aunque la intolerancia gastrointestinal con dosis tan altas es frecuente

Etambutol (E)
ž  A las dosis habituales es principalmente bacteriostático.
ž   Se utiliza en dosis diaria única, y suele ser bien tolerado

Estreptomicina (S)

ž  Es bactericida en medio alcalino. No se absorbe en el tracto gastrointestinal. Se debe administrar vía intramuscular profunda.

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