ORTODONCIA
Etimología:
Procede de un término introducido por Defoulon,
en 1841, se deriva de los vocablos griegos orto (recto) y odóntos (diente), y
que traduce su propósito de corregir las irregularidades en las posiciones
dentarias.
Concepto:
La ortodoncia es la ciencia que se encarga del estudio, prevención,
diagnóstico y tratamiento de las anomalías de forma, posición, relación y
función de las estructuras dentomaxilofaciales, corrigiendo sus posibles
alteraciones y manteniéndolas dentro de un estado óptimo de salud y armonía,
mediante el uso y control de diferentes tipos de fuerzas.
Se entiende por estructuras
dentomaxilares a todo el conjunto de dientes, con sus procesos óseos alveolares
que le dan fijación a los maxilares.
Esto
quiere decir que en la mayoría de las anomalías dento-faciales, la relación
entre los huesos maxilares que soportan los dientes se haya alterada. En
ocasiones la mala relación entre los huesos descoloca la dentadura, y en otras
es la dentición irregular la que condiciona, a través del funcionamiento de la
boca, una anomalía de los huesos maxilares.
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Ambas
situaciones están tan relacionadas que resulta difícil para una persona ajena a
la ortodoncia comprender este tipo de procesos y, en consecuencia, la manera y
formas de corregirlos.
Las
alteraciones de la relación entre los maxilares pueden aparecer como un
adelantamiento del maxilar superior y posición retrasada de la mandíbula; o
bien lo contrario. Puede presentarse estrechamiento del maxilar superior hasta
invertir la mordida con los dientes inferiores, mordida abierta esquelética o
sobremordida profunda; situaciones todas que rompen el correcto funcionamiento
del aparato masticatorio.
Historia:
En el origen y evolución de la
ortodoncia distinguimos cuatro periodos:
Período Pragmático.
En Roma, Celsio proponía ejercer presión digital
sobre las piezas dentarias que salían desviadas para enderezar su posición y
hacerlas entrar en correcto alineamiento.
Celsio recomendaba la exodoncia del diente
temporal causante del problema. Cayo Plinio proponía limar aquellos dientes que
sobresalían para igualarlos todos y mejorar la estética.
Fox preconizó el aumento del espacio de reposo.
Si no era suficiente colocaba coronas para levantar la mordida. De esta manera
surge una premisa en ortodoncia y es que para mover un diente hay que quitar el
impedimento que neutraliza las fuerzas.
También se comienza en este periodo a hablar de
los hábitos. Fuller y Lefoulon hablan de cómo controlarlos y tratarlos.
Lintott advierte que no se deben realizar
extracciones prematuras de los dientes temporales. No dice que no se deban de
realizar sino que estas deben ser a su debido tiempo.
Período del Concepto Médico.
Bajo el liderazgo de Angle, la ortodoncia se va
configurando con las dimensiones científicas que hoy la caracterizan. Fundó la
1ª escuela de ortodoncia.
En este período se considera la anomalía en el
alineamiento y la posición dentaria como una enfermedad que tiene una
etiología, y necesita de un diagnóstico y tratamiento como el resto de las
entidades patógenas de otras partes del organismo. A esa enfermedad Angle la
denomina “maloclusión dentaria”. Describe la oclusión normal y clasifica las
maloclusiones.
Período de Concepto Biológico.
La maloclusión comienza a considerarse como un
fallo o desequilibrio en el crecimiento y desarrollo maxilofacial. El esqueleto
facial es objeto de especial interés en la interpretación, pronóstico y
tratamiento de la maloclusión dentaria y el estudio del crecimiento óseo
protagoniza el afán científico de clínicos e investigadores.
Las anomalías maloclusivas son consideradas como
signos dentales de interferencias en el desarrollo facial en cuya etiología
intervienen el patrón morfogenético, causas ambientales y factores sistémicos
que inciden en la fisiopatología ósea.
Periodo Actual o Contemporáneo.
Dentro de la propia ortodoncia se distinguen
tres tipos: preventiva, interceptiva y correctiva .
Clasificación de la ortodoncia
El campo de actuación de la
ortodoncia hoy se ha ampliado, tratando además los problemas de disfunción
temporo-mandibular (ATM), directamente relacionados según algunas
investigaciones recientes a mal posiciones dentarias y de los maxilares
llamadas oclusión no funcional .
Y es que la oclusión además de
estética debe ser funcional para no desencadenar en problemas posteriores que
tienen manifestaciones clínicas, como presencia de dolor en músculos
masticatorios y del cuello, dolor y ruidos masticulatorios y del cuello, dolor
y ruidos articulares en la ATM, limitación de la apertura bucal, entre otros
síntomas.
Esta es una de las razones por la
cual el ortodoncista que realiza un tratamiento debe tener la suficiente
formación académica universitaria y el reconocimiento de la agremiación que nos
rige.
Tradicionalmente según el objetivo se divide en: Ortodoncia preventiva; ortodoncia interceptiva; ortodoncia
correctiva.
·
La ortodoncia preventiva es de
aplicación a edad temprana, por ejemplo, un niño a presentar un recambio
dentario temporal de dientes a dientes permanentes, donde estos últimos no se
colocan correctamente debido a la inapropiada persistencia de los dientes
temporales. En ese caso en particular hay que establecer un plan de tratamiento
consistente en extracciones seriadas y a tiempo de los dientes temporales. Eso
evita males mayores en un futuro. Se intenta mantener el
espacio porque los dientes de al lado tienden a ocupar su posición, con lo que
el diente definitivo no podrá salir en el lugar adecuado.
·
La ortodoncia interceptiva se usa donde ya se estableció una
mala posición o hábito. Por ejemplo, una succión del dedo pulgar y la
proyección o profusión del maxilar superior, a través de una aparatología
ortodóntica adecuada, preferiblemente fija se soluciona fácilmente el problema
con guía profesional acertada y oportuna.
·
La ortodoncia correctiva es aquella donde ya básicamente
existe una deformación de la forma del arco dentario o alteraciones en la
función. Es en esos casos donde se requiere un tratamiento ortodóntico fijo,
donde es supremamente importante establecer el diagnóstico preciso de la
patología existente, para lo cual se cuenta una serie de estudios
complementarios como son: radiografías panorámicas y perfil del cráneo,
trazados cefalométricos, estudios sobre modelos y sobre todo un buen estudio
clínico del caso en particular. Es importante que el ortodoncista tenga una
adecuada preparación académica. Recordemos que el éxito de un tratamiento
depende en gran medida de un diagnóstico apropiado.
Según la localización:
·
Ortodoncia convencional: el objetivo fundamental es re
enderezar los dientes. En principio individualmente o en relación a los dientes
vecinos, pero también puede que se reposicione todo el conjunto de dientes.
·
Ortopédica: se actúa directamente sobre los maxilares, que
son los causantes de la maloclusión, busca relacionar correctamente los huesos
maxilares entre sí y con respecto al resto de la cara; guiando su crecimiento y
moldeándolos correctamente.
Suele ser una fase de tratamiento previa al movimiento dental
propiamente dicho, y para ello se utilizan aparatos que por la índole de su
trabajo resultan cuando menos llamativo.
·
Ortodoncia funcional: se intenta reparar la acción
alterada de los músculos. Los músculos, tanto los externos de la cara como la
lengua, equilibran también la posición de los dientes. En un hábito anómalo de
deglución, la lengua se interpone entre los incisivos, alterando su posición.
Con el tratamiento funcional se consigue reeducar el movimiento lingual que es
el que produce la alteración de la posición de los dientes.
La Ortopedia
El
trabajo ortopédico busca relacionar correctamente los huesos maxilares entre sí
y con respecto al resto de la cara; guiando su crecimiento y moldeándolos
correctamente. Suele ser una fase de tratamiento previa al movimiento dental
propiamente dicho, y para ello se utilizan aparatos que por la índole de su
trabajo resultan cuando menos llamativos, como cualquier dispositivo ortopédico
no dental.
Cuando
la relación entre los huesos es la correcta, pero se ha tenido una dentición
irregular, los problemas suelen deberse al tamaño, forma y/o número de los
dientes, con lo que el trabajo del tratamiento suele ser más corto y
estrictamente dental.
Tipos de aparatos
Existen
muchos tipos de aparatos para el trabajo ortodóncico y/o ortopédico, pero se
suelen dividir en dos grandes grupos:
Aparatos Removibles.- Son los que pueden ser colocados y removidos por
el propio paciente. Suelen buscar la corrección de problemas funcionales como
los mencionados adelantamientos y estrechamientos maxilares, guiar la salida de
los dientes permanentes, reducir el crecimiento mandibular y aliviar el exceso
de presión muscular; a la vez que producen pequeños movimientos dentales.
Aparatos fijos.- Van adheridos a los dientes y son los más precisos
para el movimiento dental. Están indicados cuando ya se ha corregido cualquier
problema ortopédico inicial y en casos rigurosamente dentales, como los
apiñamientos.
Partes de
un aparato de ortodoncia fijo
BRACKETS: Pueden ser cementados o adheridos directamente a la superficie de los
dientes. Estos pueden ser de metal, cerámicos o plásticos. Los brackets
sostienen el arco ortodóntico.
ARCOS DE
ALAMBRES: Estos actúan como guía del
movimiento dental.
LIGADURAS: Estas dan fuerza para que los dientes se muevan, por lo general
utilizando un arco o un grupo de dientes como apoyo.
MODULOS: también ejercen fuerza para q los dientes se
muevan.
BANDAS: Son bandas delgadas de metal que se ajustan al diente y son cementadas en
ellos. Tienen unos tubos donde se insertan y apoyan los arcos.
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